
Nos cuenta Rafa Martí desde Peñarredonda:
Amanece nublado y gris, como el color habitual de los edificios de La Coruña. No parece un día de verano. Despierta el Curso de Inglés de Peñarredonda en el que ya han sucedido millones de cosas y que me dispongo a contar en la mayor brevedad posible. Por las mañanas se cierran las clases y un grupo de profesores de varios países dan las clases de inglés. Después de las sesiones, deporte. Los equipos del Jara arrasan, no es ninguna novedad. Mientras José Antonio Vicens va perdiendo fuelle salen a relucir las nuevas promesas, como Jaime Ugarte o Juan Torroba que se dejaron ver en el partido que jugamos anteayer el campo de hierba de la Torre de Hércules.
Por las tardes muchos planes. Ayer bolera, en la que los Rafas encontraron la suerte en el parqué ante un defraudado Gonzalo Álvarez que perdió un helado en la apuesta. Álex Baños perdió otro tanto, y es que desde el Rommel contra Montgomery de Valdelugueros no levanta cabeza. Otro día banana, en moto de agua y primer incidente de la convivencia: Borja Sáenz ya puede lucir cicatriz de verdad, porque si fuera por las veces que le han “matado” en el Counter Strike no se le reconocería. Además de la banana, Rafa Martí y don Leo tenían más ganas de agua salada después de un tiempo en la meseta central, así que nos bajamos a la playa donde nos esperaba el Atlántico, más cálido que gélido y tuvimos que cerrar el plan con un helado.
Otro día fuimos a la piscina de Montecelo. Mariano Rabadán, Jacobo Poole, Yago Herrero, Ricardo Iglesias o Pablo Parra embriagados de agua. Otros jugaron al tenis y todos cayeron ante Rafa… Barrera. Nacho Martínez lo intentó una y otra vez pero el juego de desgaste pudo con él. Los mayores fueron ayer a los karts, Jesús Milán se quedó mirando con sus muletas cómo Gonzalo Trelles se defendía en la pista ante unos entusiasmados Javi Herrero, Javi Dusmet, Andrés Otero y compañía. El único que estuvo a la altura fue Javichu Sotomayor, que cumplía sus quince años y tuvo su día de gloria, con una buena celebración por la noche.
En fin, Peñarredonda da mucho que hablar y que pasarlo bien. El último en apuntarse a este plan es Manu Sendagorta, recién llegado del calor de Madrid. Podría contar mil detalles más pero el tiempo me come y un buen partido de fútbol me espera. Saludos.